Ya lo intenté el año pasado en Bilbao, y en el km 15, media vuelta.
Ésta vez lo he visto antes incluso de tomar el desayuno, y pese a hacer una mañana perfecta para correr (nublado y fresco pero ni frio ni lluvia) he preferido abortar ésta carrera que tenía más corazón que cabeza, y quedarme en casa.
Y como no hay mal que por bien no venga hacemos un pococ de bricolage en casa y nos metemos con la habitación de Urko. Terminar con el muble de la cama y empapelar el armario.





Tenía tu blog abandonado! No había leído esto, cómo mola el armario de Urko!!
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